enero 20, 2011

Tete, guau guau y demás tonterías

Nunca he entendido a las familias que hablan a sus bebés o hijos pequeños como si fuera tontos. No creo que el cariño y el amor tengan que estar reñidos con el uso correcto de una lengua y su vocabulario. Intentaré explicarme aunque sé que me estoy en un charco muy profundo.

A Ana, desde que nació, la hemos intentado hablar en un castellano más o menos correcto sin que ello implicara la pérdida del tono sensible, tierno y “ñoño” que te provoca el tener un bebé delante. De hecho, ya sabemos todos que incluso dices cosas y pones caras que jamás emplearías con un adulto 😉

Ana aprendió a hablar realmente rápido y desde el principio se expresó muy bien. No es amor de madre, es que todo el mundo lo decía: las profes y responsables de su guardería, amigos, conocidos, el frutero, el pescadero… (la niña habla por los codos y cualquier interlocutor es bueno para contarle su vida y milagros con todo lujo de detalles).

De hecho hoy, con sus cuatro añazos, creo que habla mejor que algunos adultos. A lo mejor os puede sonar repelente, pero no lo es en absoluto, es sólo una niña de cuatro años que habla bien, algo que me parece realmente importante hoy en día. Además, por supuesto se equivoca, mil veces, como nos sucede a todos, y nos reímos con ella, intentamos corregir el error y hasta la próxima.

Por eso, no entiendo a los padres o abuelos que al chupete le llaman “Tete”, al perro “Guau guau” o a la galleta o biberón, a saber qué. Y esas palabras las entendemos todos más o menos, pero hay ocasiones en el que crean un lenguaje propio que sólo ellos conocen. Y ahí viene el problema.

Esos niños, cuando llegan a la guardería o se  tienen que relacionar con alguien ajeno a su círculo más íntimo y les piden el “titi”, el “cucu” o el “popo”, no logran hacerse entender y, como seas tú el que tiene que atender esa necesidad del niño, la llevas clara hasta que adivinas qué te quiere decir. Para no angustiar al niño tiras de móvil y llamas a su madre que rápidamente te aclara que el “popo” es el muñeco que tiene encima de la cuna… “ahhhhhhhhh claro, ¿cómo no caí yo sola?”.

Los niños no son tontos, van a aprender igual el significado de la palabra perro que el de la palabra guau guau. Eso no quiere decir que vayan a pronunciar antes la palabra perro, ni mucho menos. Seguramente, el niño aprenda a decir guau guau antes, pero él sabrá que el perro se llama perro, aunque lo identifique como guau guau, que es lo que le decimos que hace el perro.

Con esto quiero decir que por qué no empezamos a hablar todos un poco mejor a nuestros hijos, nos preocupamos porque conozcan bien su propia lengua y tenemos un poco de cuidado con lo que hay puesto en la tele cuando están ellos presente. En los tiempos que corren se escuchan conversaciones realmente escandalosas en muchos programas basura de la televisión y que en mi opinión, un menor no debería oír nunca. Esto me lleva a pensar que algunas cadenas se pasan por el forro la legislación que regula estos temas, lo que me daría para otra entrada de este blog .

A nuestros hijos les haremos un gran favor si además, les acostumbramos al placer de la lectura. Os aseguro que merece la pena.

Y vosotros, ¿cómo le habláis a vuestros hijos? Por supuesto, no quiero que nadie se sienta ofendido ;-P es sólo una opinión y no una verdad absoluta. Seguro que además un pedagogo me explicaría los beneficios de hablarle así a los niños… habrá que preguntarlo.

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

12 Comentarios

  • 1. Paula  |  enero 21, 2011 at 11:00

    Madre mia Carmen, me ha encantado este post!! No puedo estar mas de acuerdo contigo, no sólo odio esas palabrejas porque no aportan nada sino que me da verguenza decirlas y oírlas! No soporto q la gente diga popó, kiki, queca , mimir y un largo etcétera. Cuando tenga a mi hija me va a suponer poner orden a algunas personas, pero es que me saca de quicio tanta tonteria. Como tu dices, hablar asi de mal a los niños no hace ningún bien a nadie y no convierte en rancio a quien no lo hace. Que buen tema para un post,Carmen!!

  • 2. Beatriz  |  enero 25, 2011 at 16:51

    Hola Carmen. Igual que Paula no puedo estar más de acuerdo!!!!!!!!!!!
    Mi cuñada tenía esta mala costumbre y cada vez que la oía hablarle así a los niños me daban escalofríos. Evidentemente no puedes decir nada porque cada uno educa a sus hijos como mejor le parece. Pero es un hecho que a mis sobrinos les ha costado a los dos horrores hablar bien, y que cuando tenías que cuidar de ellos de pequeñitos podías sufrir una auténtica frustración porque era imposible entender absolutamente nada de lo que decían.
    Me ha encantado el post, felicidades.

  • 3. Carmen  |  enero 26, 2011 at 11:53

    Paula y Beatriz ¡gracias por vuestros comentarios! Pensé que iba a ser un tema más conflictivo pero resulta que hay más gente que piensa como yo de lo que yo creía 😉

  • 4. TERESA  |  febrero 2, 2011 at 10:21

    Hola, acabo de leer tu post y tengo que decirte que pienso igual. No soporto a la gente que le dice esas cosas a los niños por el simple hecho de que no sepan hablar. La familia de mi marido empezó a decirle a mi niño nada más nacer cosas como “pipo” al chupete, guau-guau al perro, bibi al biberón etc….
    Enseguida les paramos los pies pues no creemos que educar con esas palabrejas a los niños sea lo mejor, y se me enfadaron ¡encima!. Lo más fuerte era escuchar como su abuela le decia al niño literalmente: ” a gugu-tata” Increible, no me lo podía creer !!!
    En fin, que ahora al menos delante de nosotros se controlan aunque algún pipo que otro se les escapa, estoy segura que cuando no estamos delante le dicen lo que les apetece pero al menos sabemos que cuando decimos chupete, perro, biberón, carne, pescado, coche él lo entiende perfectamente. Asi que sólo decirte que estoy completamente de acuerdo contigo.
    Un saludo

  • 5. Ana  |  febrero 5, 2011 at 21:28

    Muy interesante tu post. Yo estoy a favor de hablarle al niño en esa media lengua tan adorable que utilizamos las madres con nuestros bebés. Os puedo decir que poco a poco se va dejando esa fase atrás y se entra en la siguiente que es corregir al niño la forma en la que pronuncia las palabras, luego pasamos a indicarle cómo utilizar correctamente los tiempos de los verbos y un largo etcétera.
    Tengo un niño y una niña de 8 y 6 años y nunca he observado ninguna dificultad de comprensión oral en la escuela infantil y posteriormente en el colegio. Me he sentido muy unida a mis hijos utilizando esas expresiones acotadas de las palabras cotidianas y si tuviese otro hijo creo que volvería a utilizarlas.
    Sí que es cierto que estoy a favor de un punto clave de tu post: obligar a nuestros hijos a que aprendan correctamente el uso del lenguaje. Comparativamente con algunos de sus compañeros de clase mis hijos se expresan de una forma admirable y así me lo indican sus profesores.
    Un saludo.

  • 6. pattya  |  febrero 16, 2011 at 17:43

    jajaja! te acabo de descubrir y me ha encantado este post! Estoy completamente de acuerdo! Y mucha gente no opina como nosotras!!

    Besazos

    pattya
    http://pattyablog.blogs.elle.es/

  • 7. Carmen  |  febrero 21, 2011 at 16:48

    TEresa, siento la tardanza, pero gracias por comentar en mi blog, espero seguir viéndote por aquí! Un abrazo.

  • 8. Carmen  |  febrero 21, 2011 at 16:50

    Pattya, mil gracias por tus comentarios, me pasaré por tu blog para leerte! Un abrazo.

  • 9. Carmen  |  febrero 21, 2011 at 16:51

    Ana, por supuesto que me parece genial que cada mamá hable a sus hijos con su “propio” lenguaje, mil gracias por opinar. Un abrazo.

  • 10. Breween  |  mayo 3, 2011 at 20:06

    Acabo de llegar a tu blog por casualidad y me ha parecido estupendo a la par que interesante.
    Opino como tú respecto al uso de palabras correctas y con mi primer hijo hicimos así y con 17 mese empezó a hablar muy bien, ¿que lo hubiera hecho igual? pues no lo sé, pero la verdad es que el lenguaje “infantil” usado por un adulto osea se mis suegros, me ponía bastante enferma…
    Saludos, espero seguir leyéndote

  • 11. inma  |  mayo 4, 2012 at 13:31

    mi suegra aún intenta que mi nena de 3 añitos se ponga los “papis” (zapatos) y la pobre la mira extrañada….

  • 12. Nicole  |  agosto 19, 2015 at 17:41

    Yo no estoy de acuerdo, hablar así se llama “babytalk” o “motherese” y ayuda a los niños a aprender habilidades del habla importantes como hablar por turnos. Aunque obviamente todo en exceso es malo y no está recomendado hablar así a los niños todo el tiempo, sobre todo una vez que ya crecieron. Saludos.

Deja un comentario

Requerido

Requerido (permanecerá oculto)


+ 5 = doce

Subscríbete a los comentarios via RSS