Archivo de enero, 2011

enero 27, 2011

Vientre de alquiler ¿lo contratarías?

Durante estos días he leído en la prensa del corazón que la actriz australiana Nicole Kidman y su marido el cantante Keith Urban han sido padres por segunda vez de una niña a la que han llamado Faith Margaret. La pareja ya tenía una niña, Sunday Rose. Hasta aquí nada destacable. Sin embargo, este nacimiento ha dado mucho más de sí. La niña ha sido gestada en un vientre de alquiler con material genético de la pareja, como anteriormente han hecho otras parejas famosas.

El cantante puertorriqueño Ricky Martin,  la actriz Sarah Jessica Parker o Elton John también han sido padres contratando los servicios de mujeres que han gestado a sus hijos por ellos.

En España esta práctica está prohibida y contratar una madre de alquiler está excluido de nuestro sistema legal. Sin embargo, en otros países como en Estados Unidos es algo normal.

Me llama la atención que estando prohibido, si pones en Google vientre de alquiler salen varias empresas que ofrecen estos servicios y que luego incluso te asesoran con el tema legal de la inscripción del bebé en nuestro país…. ¿¿¿??? ¿Perdona? No entiendo nada.

Yo he tenido la suerte de no tener problemas a la hora de concebir a mis dos hijos y nunca me he planteado qué hubiera hecho en el caso de no poder tenerlos. Supongo que tras intentarlo con los tratamientos de fertilidad, recurriría a  la adopción, aunque el proceso suele ser lento y en algunos casos, desesperante por la cantidad de papeleo y burocracia a seguir.

Pero lo de contratar un vientre de alquiler, no sé si podría. No es una cuestión de ética o moralidad, yo no tiro por ahí porque cada uno tiene sus propias creencias y hay que respertarse.

Mientras que la adopción me parece algo normal, lo del vientre de alquiler me da cierto “yuyu”, aunque me aseguraran que ese niño lleva mi carga genética o la de mi pareja. Además, habiendo tantos niños en el mundo que necesitan una familia que les quiera y que te necesitan, ¿para qué engendrar uno de esa manera tan complicada?

Si estuviera permitido y no pudieras tener un hijo ¿contratarías una madre de alquiler? ¿Crees que debería regularse este sistema en España? ¿Lo consideras una locura?

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enero 20, 2011

Tete, guau guau y demás tonterías

Nunca he entendido a las familias que hablan a sus bebés o hijos pequeños como si fuera tontos. No creo que el cariño y el amor tengan que estar reñidos con el uso correcto de una lengua y su vocabulario. Intentaré explicarme aunque sé que me estoy en un charco muy profundo.

A Ana, desde que nació, la hemos intentado hablar en un castellano más o menos correcto sin que ello implicara la pérdida del tono sensible, tierno y “ñoño” que te provoca el tener un bebé delante. De hecho, ya sabemos todos que incluso dices cosas y pones caras que jamás emplearías con un adulto 😉

Ana aprendió a hablar realmente rápido y desde el principio se expresó muy bien. No es amor de madre, es que todo el mundo lo decía: las profes y responsables de su guardería, amigos, conocidos, el frutero, el pescadero… (la niña habla por los codos y cualquier interlocutor es bueno para contarle su vida y milagros con todo lujo de detalles).

De hecho hoy, con sus cuatro añazos, creo que habla mejor que algunos adultos. A lo mejor os puede sonar repelente, pero no lo es en absoluto, es sólo una niña de cuatro años que habla bien, algo que me parece realmente importante hoy en día. Además, por supuesto se equivoca, mil veces, como nos sucede a todos, y nos reímos con ella, intentamos corregir el error y hasta la próxima.

Por eso, no entiendo a los padres o abuelos que al chupete le llaman “Tete”, al perro “Guau guau” o a la galleta o biberón, a saber qué. Y esas palabras las entendemos todos más o menos, pero hay ocasiones en el que crean un lenguaje propio que sólo ellos conocen. Y ahí viene el problema.

Esos niños, cuando llegan a la guardería o se  tienen que relacionar con alguien ajeno a su círculo más íntimo y les piden el “titi”, el “cucu” o el “popo”, no logran hacerse entender y, como seas tú el que tiene que atender esa necesidad del niño, la llevas clara hasta que adivinas qué te quiere decir. Para no angustiar al niño tiras de móvil y llamas a su madre que rápidamente te aclara que el “popo” es el muñeco que tiene encima de la cuna… “ahhhhhhhhh claro, ¿cómo no caí yo sola?”.

Los niños no son tontos, van a aprender igual el significado de la palabra perro que el de la palabra guau guau. Eso no quiere decir que vayan a pronunciar antes la palabra perro, ni mucho menos. Seguramente, el niño aprenda a decir guau guau antes, pero él sabrá que el perro se llama perro, aunque lo identifique como guau guau, que es lo que le decimos que hace el perro.

Con esto quiero decir que por qué no empezamos a hablar todos un poco mejor a nuestros hijos, nos preocupamos porque conozcan bien su propia lengua y tenemos un poco de cuidado con lo que hay puesto en la tele cuando están ellos presente. En los tiempos que corren se escuchan conversaciones realmente escandalosas en muchos programas basura de la televisión y que en mi opinión, un menor no debería oír nunca. Esto me lleva a pensar que algunas cadenas se pasan por el forro la legislación que regula estos temas, lo que me daría para otra entrada de este blog .

A nuestros hijos les haremos un gran favor si además, les acostumbramos al placer de la lectura. Os aseguro que merece la pena.

Y vosotros, ¿cómo le habláis a vuestros hijos? Por supuesto, no quiero que nadie se sienta ofendido ;-P es sólo una opinión y no una verdad absoluta. Seguro que además un pedagogo me explicaría los beneficios de hablarle así a los niños… habrá que preguntarlo.

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enero 10, 2011

¿Qué hacer con los juguetes que “sobran”?

Lo primero y más importante de todo ¡Feliz 2011! Espero que este año que comienza no sea malo y esté plagado de muchos momentos de felicidad.

¿Cómo se han portado los Reyes Magos? En casa “demasiado” bien y es que como cada año, se nos ha ido el tema de las manos y os prometo que siempre, siempre, siempre intentamos que no suceda así.

Sin embargo, entre los regalos de casa, los de los abuelos, tíos, primos, amigos… los niños han tenido tantos paquetes para abrir que el contenedor de papel de al lado de casa no saludaba cada vez que nos veía aparecer ;-P.

Pero imagino, que el llevar papeles de regalo y cajas de cartón a reciclar es uno de los daños colaterales menos importantes de estos días. La felicidad de los niños al ver tanto paquete realmente emociona, pero ¿necesitan tanto? Yo creo rotundamente que no, de hecho con una cuarta parte posiblemente seguiría siendo demasiado.

Y claro, tras la avalancha de regalos y juguetes…. ¿dónde los colocas? Os juro que en nuestro piso hay juguetes hasta por el pasillo, en su cuarto ya no cabe nada y cuando digo nada, es de verdad.

No queda más remedio que hacer hueco y hemos quedado con ellos, bueno con Ana, que a Carlos lo único que le interesa es un tren al que ya ha quitado las ruedas y una moto teledirigida, que el fin de semana tenemos que ver qué cosas no usan para dárselos a niños que los necesiten más.

Ana de momento no ha puesto pegas, veremos cuando comience la selección….

Muchos padres no saben qué hacer con aquellas cosas que sus hijos han dejado de usar y que están más o menos nuevos y pueden aprovecharlos otros niños.

Nosotros, los juguetes y un carrito de Ana, los llevamos al Hospital Niño Jesús de Madrid. Allí los revisan y clasifican por edades y los reparten entre las zonas comunes de las habitaciones de los niños ingresados. Creo que también admiten cuentos.

Supongo que en los grandes hospitales con unidad de Pediatría recogen también los juguetes para que los niños allí tratados puedan hacer su ingreso más llevadero. Sería cuestión de preguntar en cada hospital.

Por eso, desde aquí, antes que tirar las cosas que tus hijos no quieren, piensa si otros niños pueden utilizarlos. Seguro que cerca de tu casa hay alguna ONG o iglesia o incluso un hospital donde estarán encantados de recogerlos para que niños con menos suerte que los tuyos puedan disfrutar de ellos.

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