mayo 31, 2010

Papitis y mamitis

Antes de ser madre siempre pensé que eso de que las niñas tienen debilidad por su padre y los niños adoración especial por la madre era una tontería, un tópico como tantos.

Sin embargo, ahora que Ana y Carlos están en mi vida, he de decir, que en nuestro caso es así. Siendo los dos niños muy cariñosos y poseer facilidad para expresar sus sentimientos (o eso pienso yo cuando Carlos nos abraza, da grititos de alegría al ver a alguien conocido o Ana nos dice que nos quiere mucho), cada uno de ellos siente una debilidad especial por su padre o por su madre.

papitisAna me adora, me quiere con locura, para eso soy su madre, pero es entrar en escena su padre y a mí me hace el caso justo y necesario (hasta que me ve maquillarme, peinarme o ponerme unos tacones). Tal es la pasión por su padre que para casi todo le llama a él, incluso por las noches cuando quiere ir al baño o tiene miedo, le llama a él.

Yo no puedo evitar sentirme algo celosa en alguna ocasión… Es por ello, que aunque sea a  su padre al que reclama de madrugada, intento que no sea él que el que vaya siempre, para que que vea que su madre también existe y también puede hacer las veces de superhéroe .

El punto contrario lo pone Carlos, que tiene claro, por el momento, que con quién le gusta estar de mimos o que por quien bebe los vientos es por su madre. Hasta tal punto me prefiere a mí que una noche que estaba malito y me quedé dormida en la cama con él en brazos, su padre lo cogió para que yo me tumbara en condiciones. Cuando el enano abrió un ojo y vio que no estaba encima de su madre si no de su padre, no se lo pensó dos veces y abandonó el pecho de su padre para volverse a acomodar en el regazo de su madre.

Sé que son detalles y no es nada exagerado como ocurre en otros casos. De hecho cuando les hemos dejado algún día para ir a cenar sin ellos, Ana siempre pregunta que cuando vuelve sus padres, en plural, cosa que a mí por dentro, me hace sentirme como un ser superior al comprobar que mi niña, me echa tanto de menos como a su adorado padre, o incluso más, porque siempre pone la puntilla “Mamá no lo hace así” o “Mamá esto o lo otro”.

Y vuestros hijos, ¿tienen mamitis o papitis?

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

2 Comentarios

  • 1. ANA  |  junio 1, 2010 at 13:14

    Yo tengo un niño con mamitis y una niña con papitis. Se cumple el tópico.

  • 2. Teresa  |  junio 1, 2010 at 14:58

    Mis hijas prefieren a mi marido en un primer momento: cuando llega a casa, para comer. Pero luego es su madre el referente y, como te pasa a ti, no me quitan ojo cuando me maquillo, me visto o hago cosas.

    La relación depende también del carácter de cada una. Mi marido babea, en cualquier caso, por las dos. Y ellas lo saben y cada una a su modo se aprovechan de la situación.

Deja un comentario

Requerido

Requerido (permanecerá oculto)


nueve + 6 =

Subscríbete a los comentarios via RSS