noviembre 11, 2009

Celos entre hermanos

Aunque Carlos está a punto de cumplir los 8 meses, es ahora cuando su hermana mayor está exteriorizando sus celos.  Hasta ahora no habíamos notado ningún cambio raro en su actitud o carácter, pero desde hace unas semanas, la pobre niña, está uhmmm ¿insoportable?

Ana nunca ha sido una niña especialmente llorona y ahora, está de un sensible que cualquier cosa que le dices se la toma muy a pecho y suelta un mar de lágrimas en cuestión de segundos.  Además, su actitud conmigo ha cambiado notablemente: no me obedece, me ignora e incluso se “quita” los besos que le doy.

celosA mí lógicamente todo esto empieza a preocuparme y ya no me vale eso de “Mujer, no te angusties, es una racha” porque la “racha” empieza a ser muy larga. También ha empezado a tener unas rabietas de aupa, algo impensable hace unos meses. Yo lo achaco a los celos que le salen ahora porque su hermano empieza a hacer todo tipo de monerías: casi gatea, emite muchos gorgoritos, se ríe a carcajada limpia, reclama más atención…. Y aunque intentamos darle a ella la misma atención y más amor y cariño que nunca para que no se sienta desplazada, al enano, también hay que hacerle algo de caso.

Cuando llego a casa del trabajo, a la primera que abrazo y cojo es a ella, intentamos pasar con ella muchísimo rato pintando, jugando o bajando al parque. Estamos incluso sacando tiempo de donde no lo hay para hacer “cosas de mayores ” sin Carlos, como ir al cine y para ver si así la niña recupera su estado normal… pero no hay forma.

Ahora todo lo quiere hacer con su padre: la ducha, lavarse los dientes, comer, cenar, ir al parque, bajar la basura, pintar… lo único que sigue haciendo conmigo es montar el numerito de la cabra en mitad del salón cantando y bailando, pero el entretenimiento le dura un ratito, además no vamos a estar dando la nota todo el día a los vecinos, que yo cantar, no canto muy bien la verdad.

Hacia su hermano sigue siendo todo ternura, le habla con mucho cariño, se preocupa de taparlo cuando está dormido en la hamaquita e incluso le consiente que le agarre del pelo, la pobre.  Así que no sé muy bien cómo afrontar todo esto. Yo intento ser todavía más cariñosa con ella, aunque firme en mis decisiones cuando llegar la hora de dormir y no quiere irse a la cama o se quiere levantar de la mesa sin haber probado bocado de la comida.

¿Os ha pasado a alguna algo parecido? ¿Sufrieron vuestros hijos mayores algún tipo de ataque de celos? ¿cómo lo solucionastéis? ¿Cuánto duró?

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3 Comentarios

  • 1. Paula  |  noviembre 12, 2009 at 16:27

    “la pobre niña, está uhmmm ¿insoportable?”…Qué graciosa eres…PObre peque, la verdad es que habrá que estar en su pellejo para saber qué cree que pasa en el mundo para que esté tan triste….Bueno, imagino que aunque no sea una racha, se acabará pasando cuando descubra algo más ineteresante en lo que centrar su atención, por ejemplo unos zapatitos de purpurina nuevos, o alguna lista de Reyes que escribir…. ;o)
    Ánimo, carmen..debe ser duro sentirse impotente ante su sensibilidad….!!!

  • 2. Rocío  |  noviembre 13, 2009 at 18:45

    MI hijo mayor cuando nació su hermana dejó de hacer caca, se volvio muy estreñido y lo que peor llevamos fue que dejo de hablar. tenia 4 años cuando ella nacio. Depronto se le paso. Suerte con tu niña.

  • 3. kmf  |  diciembre 22, 2009 at 22:37

    Tranquila Carmen que con lo cuentas a mi parecer lo estás haciendo estupendamente!!!
    Piensa que son rachas que tenemos que pasar, como muy bien dices tú.
    Aarón también tiene sus momento de ponerse tontorrón pero normalmente son cuando está cansadito, así que tampoco le doy mucha importancia al tema de que sean celos, de momento!!!

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