Archivo de julio, 2009

julio 30, 2009

Vacaciones

Hola a todo el mundo.

Acabamos de llegar de la playa y aunque yo me temía lo peor, ha ido bastante bien. Tengo que reconocer que este año no me apetecía mucho el plan, ya que al ir con Carlos tan pequeño no sabía muy bien cómo iba a salir todo.

Sin embargo, tanto Ana como él se lo han pasado muy bien y Carlos no ha sufrido nada con los cambios de clima, calores, etc.carmen4.jpg

Soy de las que opina que la playa, sobre todo las de las zonas más tórridas de nuestra geografía, no son para bebés muy pequeños, así que Carlos no ha pisado la arena. Lo que sí hemos hecho ha sido acercarle hasta la entrada de la playa, donde había muchas palmeras que permitían estar allí sentados con Carlos tranquilamente mientras el resto de la familia se bañaba y jugaba.

A él le encantaba el plan, ya que se quedaba muy tranquilito mirando el horizonte y a la gente pasar.

Sus pies son ahora su mejor entretenimiento y los agarra y chupa en cuanto los ve. Además, hace unos gorgoritos y unos ruiditos de lo más gracioso, lo que siempre provoca las risas de quien está a su lado. Él que es muy pillo, los repite sin cesar consciente de que es él el motivo de la juerga. No sabe ya ni ‘na’.

PD: Las vacunas no le dieron reacción, el pediatra ya nos ha dicho que podemos incluir un par de cacitos de cereales sin gluten en el último biberón del día y que entre horas sigamos dándole mucha agua o algún zumito especial para bebés.

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julio 14, 2009

¿Nos vacila Carlos?

Al final no hizo falta tomar el Dostinex por segunda vez. Me alegro porque no me apetecía mucho meterme en el cuerpo otro chute tan brutal de lo que supongo algún tipo de hormonas para parar la producción de leche.

Estoy muy animada aunque no paro de pensar lo rápido que pasa el tiempo. Mi baja maternal está oficialmente finiquitada y ahora estoy de vacaciones… Cada día estoy más convencida de que este derecho debería durar por lo menos 20 semanas, por no decir 6 meses.

No pienso mucho en el momento de llevar a Carlos a la guarde, ya que ocurrirá en septiembre y por tanto, ¿para qué amargarme tanto tiempo antes? En agosto, cuando yo comience a trabajar, se quedará en casita con su padre y hermana.

Esta semana nos vuelve a tocar vacunas ¡sí, otra vez! Parece que fue hace sólo unos días cuando os estaba contando cómo nos fue con las de los 2 meses y ya estamos con las de los 4. Cometí el gravísimo error de contárselo a Ana, ya me vale: parezco nueva. Cuando le dije que le tenían que pinchar, se puso a llorar desconsoladamente suplicándome que le dijéramos al médico que no lo hicieran… ¿en qué momento se me ocurrió decirle que le teníamos que pinchar? ¿No pude decir simplemente que le iban a dar un jarabe? No, debía estar pensando en otra cosa cuando por mi boca salieron las malditas palabras Vacuna y Pinchar.

Llevamos toda la semana con el tema y, por más que le digo a Ana, que no van a hacer daño a su hermano pequeño, ella me recuerda que “le van a pinchar y  eso duele”. A esta niña no hay quién la engañe…

bebecarmen2.jpg A ver cómo se nos da, prometo contaros cómo nos ha ido.

Por otro lado, no puedo evitar contaros que ya sólo me quedan 3 kilos de los 18 que cogí durante el embarazo. El problema es que los muy desagradables, en lugar de repartirse de una forma homogénea por todo el cuerpo, se empeñan en quedarse en la tripa y en las cartucheras…. pero les pienso ganar la batalla, que para eso estoy yo dale que te pego a las cremas anticelulíticas como una loca y recorrerme el barrio empujando el carro de Carlos a toda velocidad durante más de una hora cada día.

Carlos sigue tan rico como siempre, es un niño muy despierto y simpático (vaaaale, como todos, pero yo soy su madre y para mí es el más listo del mundo). Yo creo que se ha aprendido el truco de toser para llamar la atención, porque cuando se da cuenta de que está solito o que no le hacemos todo el caso que a él le gustaría, va y hace como que tose y claro, rápidamente alguien se acerca a su hamaquita a comprobar que está bien y es cuando Carlos se ríe a carcajada limpia ¿nos estará vacilando ya? Espero que no porque si no, menuda nos espera.

Entre sus avances más notables estos días destacan cómo se saca y se mete el chupete en la boca, no atina siempre y menos aún a la primera, pero es asombroso cómo lo intenta una vez tras otra hasta conseguirlo. Además es muy gracioso verle cómo chupa la tetina con cara de extrañeza cuándo se lo mete dado la vuelta.

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julio 8, 2009

Segunda tanda de Dostinex

Tras dos días y medio vendada, por fin, ayer por la tarde me quité esa “coraza” insoportable que apenas me dejaba respirar. El pecho había perdido considerablemente su descomunal tamaño y estaba bastante más blando ¡buena señal!

Tal y como me dijo mi ginecólogo el lunes, si notaba que mis senos no estaban vacíos del todo o tenía la más mínima duda sobre si había dejado de producir leche, me tomaré una segunda tanda de Dostinex. No sé si haré lo correcto, pero me da pavor que mi organismo vuelva a responder a su instinto de amamantar a Carlos.

bebecarmen1.jpg Al final, pese al calor, lo mal que he dormido, no poder respirar con comodidad y de tener que ducharse por partes para no mojar la venda, creo que lo peor ha sido el dolor de costilla que me ha producido la presión. Espero no haberme hecho algo, ya que tras casi doce horas sin el vendaje me sigue doliendo bastante el costado.

No puedo dejar de comentaros lo “brutito” y fuerte que está Carlos. Me tiene alucinada lo espabilado que está y cómo se ha aprendido ya a dar la vuelta. No podemos dejarle solo ni un segundo sobre una cama o el cambiador. Rueda ya con una facilidad que nos tiene asombrados. Además, no le gusta nada que le des la vuelta, cuando lo haces, suelta unos gruñidos más propios de un jabalí que de un bebé de tres meses y medio.

Menos mal que es supersimpático, se ríe constantemente y a todos los que se acercan para decirle algo, les dedica una sonrisa de oreja a oreja. Por no hablar de la cantidad de “ajitos” y “gorgojeos” que nos dedica cada día. Su hermana está como loca con él. Cada día cuando llega de la guardería, lo primero que hace es ver dónde está su hermano  para darle un buen achuchón. Le adora, aunque la pobre no puede evitar tener algún momento de debilidad y ponerse algo más tontita. Pero en líneas generales se puede decir que no lleva mal haber perdido su trono de hija única.

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julio 4, 2009

Dostinex, dolor y pena

Si habéis leído los post de estos días, sabréis que Carlos y yo hemos comenzado la lactancia artificial. La idea era volver al trabajo con el destete totalmente logrado. Tras conseguir que Carlos cogiera los biberones, resultó que yo tenía más leche que nunca. Empecé a sacármela y congelarla, mientras iba sustituyendo paulatinamente una toma de pecho por una de biberón semana tras semana…. y, en esas estábamos cuando de pronto yo empecé a tener el pecho más hinchado y dolorido que nunca y una producción que ni Central Lechera Asturiana.

Fui a ver a la matrona para que me aconsejara, porque yo estaba totalmente perdida, Carlos iba mamando cada vez menos y yo cada vez tenía más leche. Algo estaba haciendo mal porque no era normal. Reme, mi matrona me dijo que abandonara totalmente el sacaleches porque eso me estimulaba cada vez más y así nunca retiraría la leche. Si sentía los pechos doloridos y con presión, sólo podía sacarme un poco manualmente, es decir, en plan ordeño de vaca (yo porlo menos me sentía así) pero tras varios días haciendo eso, no conseguía parar la producción.

pecho.jpg Para colmo de males, Carlos de la noche a la mañana, no quería mamar, rechazaba mi pecho…. así que ni siquiera conseguía vaciar completamente los senos un par de veces al día. Así que tenía que ordeñarme dos o tres veces al día para que el pecho “no me explotara”.

Hoy por la mañana (sábado, por lo que no podía ir a la consulta de mi ginecólogo) he llegado a mi límite y me he plantado en Urgencias de la clínica ginecológica. No podía más del dolor  y de la hinchazón, era una sensación horrible y dolorosa. La ginecóloga que me ha atendido me ha sugerido seguir sacándome leche para ver qué pasaba, pero yo le he explicado que así llevo casi quince días y nada, que la cosa ni se reduce ni para. Así que finalmente me ha recetado Dostinex, un medicamento que retira la leche, que me vende muy apretado el pecho, un diurético e ibuprofeno.

Me tengo que tomar media pastilla de Dostinex cada doce horas, el diurético lo mismo y el ibuprofeno cada ocho, aunque si me duele, puedo adelanter las tomas.

Han pasado unas doce horas desde mi visita a Urgencias y me siento fatal. El pecho me duele horrores, mi marido me lo ha vendado tan fuerte  que casi no puedo ni respirar, y lo peor de todo es que empiezo a arrepentirme de no haberme dado más tiempo con el sacaleches ¿habré metido la pata hasta el fondo y va a ser peor el remedio que la enfermedad? Tengo unos bajones de moral tremendos, me ha dado por llorar al final del día pensando en cómo he llegado a este punto.

Espero que estas pastillas sean efectivas porque yo me encuentro fatal, tanto física como moralmente. Y en parte, con cierta pena de no haber tenido la fuerza y la voluntad de haber seguido con la lactancia materna más tiempo… pero no pude hacer mucho más al rechazar Carlos el pecho.

Me siento fatal, así que ya os contaré cómo me recupero de este trago y si he conseguido dormir con este vendaje tan desagradable con el calor que hace.

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