Archivo de abril, 2009

abril 30, 2009

Bache en la lactancia

Desde que salimos del hospital, Carlos y yo no llevamos tan bien el tema de la lactancia. Lo que antes eran unas tomas tranquilas, seguidas, de unos 15 minutos en cada pecho, cambio de pañal y listo, ahora es algo bastante más complicado.

Enseguida se suelta del pecho, se pone nervioso, tengo que sacarle el aire, echa una bocanada, vuelvo a ponerle a mamar, sigue nervioso…. cuando por fin engancha el pezón, no está más de 5 ó 6 minutos…. del otro pecho ni hablamos, no lo quiere ni oler, se pone de los nervios…. y yo, un poco también.

lactancia1.jpg

Espero que sean unos días sólo y que podamos retomar las tomas tan tranquilas que teníamos antes.

¿A alguna le sucede o le ha sucedido esto? ¿A qué puede ser debido? ¿Gases, estrés post ingreso en el hospital, menos hambre….?

Las tomas siguen siendo cada tres horas más o menos, noches incluidas, por lo que yo estoy bastante cansada. Como además mi niña mayor requiere mi atención por las tardes cuando llega a casa tras su mañana en la guardería, una “cabezadita” a media tarde es completamente imposible. Entre toma y toma, bajamos al parque a dar un paseo y “desfogarnos” después de la merienda.
Menos mal que Carlos es muy bueno, aunque ahora el pobrecito debe estar teniendo un cólico porque está en brazos de su padre llorando sin parar desde hace ya más de una hora: ha comido, le hemos cambiado el pañal, sacado el aire, ….y nada, no logramos calmarle…..

PD: Carlos ha vuelto a engordar 700 gramos en 14 días, no está nada mal teniendo en cuenta que estuvo 5 en el hospital.

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abril 19, 2009

¡Carlos ingresado!

Hoy os escribo algo que nunca me hubiera gustado escribir. Hemos llegado a casa a la hora de la comida tras estar desde el miércoles por la tarde ingresados con Carlos. Ha sido, creo, el mayor susto de mi vida.

El martes por la tarde empecé a notar que el bebé estaba algo más calentito de lo normal. Le puse el termómetro y efectivamente marcaba 37º. En principio, no le di demasiada importancia ya que con estos cambios de temperatura entendí que podía ser normal.

Como durante las tomas de la noche seguía con esa “febrícula” (en el hospital he descubierto ese término médico) decidimos llevarlo al pediatra por la mañana.

En el reconocimiento que le hizo el médico, no le vio nada: ni oídos, ni garganta ni pecho, nada… así que nos comentó que le vigiláramos y que si seguía así durante el resto del día, volviéramos al día siguiente. Pero nos advirtió… “Si el niño llega a 38, llevadle a Urgencias sin dudarlo”.

Al llegar la tarde y ponerle de nuevo el termómetro comprobé horrorizada que mi pequeño de menos de 1 mes tenía 38º, así que sin dudarlo cogimos el coche y nos plantamos en el Hospital Universitario Niño Jesús de Madrid, uno de los referentes en medicina pediátrica de España y que tenemos a 10 minutos de casa.

mama3.jpgUna vez allí nos atendieron enseguida y cuál fue mi sorpresa cuando la pediatra de urgencias, con todo el cariño y profesionalidad posible me informó: “No te asustes, pero por protocolo hospitalario, tenemos que dejar ingresado a tu bebé, ya que siempre que hay fiebre y tienen menos de 1 mes, es lo que tenemos que hacer, hasta descartar cualquier tipo de anomalía o infección”.

Mi cara se debió volver un poema porque intentó tranquilizarme mientras me explicaba todo el proceso. Os juro que me entró una angustia brutal y se me saltaron las lágrimas cuando me avisaron que no me asustara, pero que debía salir para que le sacaran sangre, le sondaran y le dejaran puesta una vía por si había que ponerle medicación.

Fue un detalle por su parte avisarme sobre el hecho de que al volver a ver a mi niño estaría con una vía, porque si no, el impacto al cogerle de nuevo hubiera sido enorme.Tras un par de horas de espera en un box nos confirmaron que los primeros resultados de todas las analíticas era perfectos, no había nada y todo indicaba que era un virus, posiblemente contagiado por cualquiera de nosotros, pero que igualmente el bebé debía quedarse en observación hasta que la temperatura corporal fuera la correcta.

Cuando me pasaron “a planta”, ya de madrugada, nos enviaron a la sala de lactantes Santo Angel, que es donde van todos los recién nacidos que ingresan en ese hospital y me tuve que quedar solita con mi niño, ya que sólo permiten un acompañante por noche y bebé. Así que mi marido se tuvo que ir a casa y yo me quedé allí al lado de la cunita de Carlos deseando con todas mis ganas que no tuviera nada.

Hemos estado ingresados 4 días. Al final el virus se confirmó ya que tras tener picos de 38, la fiebre fue bajando hasta 37 con algo y cuando por fin pasaron 12 horas con menos de 37 nos dieron el alta.

Durante estos días en el hospital te da tiempo a pensar muchas cosas. Allí he podido ver a otros bebés ingresados todavía más pequeños que Carlos, con sus madres todavía con los puntos de la episiotomía o de alguan cesárea aguantando el chaparrón o algún niño por los pasillos con su cabecita sin pelo, consecuencia de alguna operación en la cabeza o algún tratamiento más agresivo cuando ibas a la cafetería a reponer fuerzas y él te miraba con una sonrisa.

En esos momentos das gracias porque tu hijo sólo tiene un virus y aunque te sientes fatal, te das cuenta de que eres afortunada por no estar allí por algo mucho más grave.

El personal del hospital ha sido en todo momento encantador y profesional. He de agradecer a casi todas las enfermeras y auxiliares de la sala Santo Angel su cariño y profesionalidad hacia los bebés allí ingresados y hacia sus preocupadas madres.

Y si por un casual mi compañera de habitación, la mamá de Amy, lee esto, pues tb las gracias porque hemos pasado 3 días allí con nuestros bebés con los mismos síntomas y nos hemos entendido a la perfección, respetándonos mutuamente nuestros descansos, silencios o ganas de hablar.

Ahora no paro de tomarle la temperatura a Carlos, que es lo primero que me han dicho que no haga… que no me obsesione, que sólo “le vigile y le controle”, pero cualquiera no le pone el termómetro cada dos minutos ¿no?

PD: no os cuento lo que he echado de menos a mi niña estos días y lo agradecida que una vez más estoy a mis padres y hermanos por haberla cuidado casi mejor de lo que yo lo hago y cómo nos la han traido a la puerta del hospital para poder estar con ella un rato cada tarde paseando por El Retiro porque me enrollaría todavía más si cabe, lo incómodo que me ha resultado dormir en un butacón al lado de la cuna, el ir y venir de mi marido con ropa cada día para que yo pudiera cambiarme tras ducharme en las duchas del hospital, el comer en la cafetería, etc…..

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abril 10, 2009

Lactancia materna, lo mejor cuando es posible

He decidido dar el pecho a Carlos. Considero que es lo mejor para él, aunque para mí resulte de lo más sacrificado. No quiero que penséis mal de mí, pero he de reconocer que no le termino de ver el “punto” ese romántico que otras madres describen y sienten.

Duermes poco y eres tú la única que puede darle de comer, por lo que estás todo el día liada con el niño sin apenas tiempo para otra cosa. Además, a mí me da apuro sacarme la “tetilla” en mitad de cualquier sitio público si el niño se pone a llorar reclamando su sustento, por lo que me paso el día corriendo de aquí para allá intentando hacer todo lo que me había propuesto antes de la siguiente toma…. vamos, agotada estoy ….

darpecho2.jpgPor supuesto que me siento feliz y dichosa de poder dar a Carlos ese “oro líquido” que mi cuerpo crea para él, pero no puedo evitar pensar en lo “duro” que es estar toooodo el santo día liada y en las ganas que tengo de que lleguen los biberones y las noches en las que vuelva a dormir 4 ó 5 horas seguidas.

Cuando empecé a destetar a mi hija mayor sentí una pequeña liberación dentro de mí, aunque luego, cuando finalmente terminó el proceso me dio mucha pena que la lactancia materna se hubiera terminado…. qué contradicción ¿verdad?

El vínculo que se crea entre la madre y su retoño al dar el pecho y las emociones y sentimientos que se agolpan son difíciles de describir, lo sé, e incluso me siento especial al pensar que soy la única que puede amamantar a mi niño…. pero ¿qué pasa cuando una madre no puede o no quiere darle el pecho?

En ocasiones, la presión social hace sentirse mal a esas mujeres que por los motivos que sean no dan el pecho a su hijo. Considero que hay que respetarlas y no juzgarlas ya que cada una hace lo que considera mejor para su hijo.

Está claro que como la lactancia materna no hay nada, pero tampoco hay que llevarse las manos a la cabeza porque una madre en un momento determinado no se vea capaz de aguantar ese ritmo tan sacrificado.  Creo que si la mujer no es feliz, no está descansada ni preparada moralmente, su tensión y su nerviosismo se traspasa al bebé y por tanto, puede no chupar bien, no saciarse y estar más tiempo llorando lo que genera todavía más estrés… y así un círculo vicioso que no termina nunca.

Entiendo que haya personas que piensen que estos sacrificios sean los mínimos que se hagan por un hijo, pero a veces hay que ponerse en el lugar de las otras mujeres… que no son menos madres por no darle el pecho a su bebé.

Todo esto lo cuento porque una de mis amigas ha tenido un bebé por cesárea hace un par de meses y lo ha pasado muy mal. Además de una mala recuperación de su parto, la lacatancia materna no se estableció bien…. puede que por su inexperiencia, porque la niña no mamaba bien del todo, porque no tuvo el apoyo necesario, por lo que fuera, los motivos me dan igual…. La niña nunca estaba saciada por más que la ponían a mamar… y mi amiga no entendía nada…. Algo iba mal porque tuvo una mastitis tan fuerte que tuvieron que ingresarla a los 20 días de dar a luz para operarla de un absceso en el pecho con los cinco puntos de rigor tras la intervención.

Estaba al borde de la desesperación y/o depresión ya que no dormía, su hija no estaba nunca tranquila, no cogía peso adecuadamente y ella estaba hecha polvo…. sin pensarlo más pidió las pastillas para cortar la leche y empezar con la lactancia artificial. Todo empezó a ir mucho mejor, la niña se saciaba, ella descansaba, se recuperaba al fin y además, la niña engordaba.

Cuando me lo contaba se le saltaban todavía las lágrimas porque se sentía frustrada por no haber sabido darle el pecho a su hija y haberse rendido…. que la presión social fue tan fuerte que no sabía ni cómo hacerle frente… Me quedé de piedra y la intenté consolar diciéndole que había hecho lo mejor, que no se agobiara lo más mínimo porque era una madre ejemplar y si ella no estaba bien, su hija tampoco lo iba a estar.

Ahora está feliz y no es peor madre por haber dejado la la lactancia materna… así que por favor, no volvamos tampoco locos y seamos más comprensivos cuando ocurren este tipo de cosas.

PD: Carlos está cogiendo peso como un campeón, la semana pasada engordó 380 gramos ¡qué bruto!

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abril 2, 2009

Permiso de paternidad

No puedo evitar escribir sobre lo maravilloso y genial que resulta tener al padre de una criatura recién nacida a tu lado las dos primeras semanas tras el parto.

Con mi primera hija, mi marido sólo pudo estar 4 días en casa (y era de los que tenían un convenio bueno, que otros sólo podían estar 2) y ahora que ha estado dos semanas a mi lado, uffffff qué diferencia.blog-paternidad.jpg

Con nuestra hija mayor, aunque tuve a mi madre al lado constantemente y jamás estaré lo suficientemente agradecida, sentí que echaba en falta la compañía de mi chico durante el día. Además, por las noches, yo me sentía agotada porque no quería despertarle al tener que madrugar mucho para ir a trabajar. El siempre insistía en que le avisara para cambiar los pañales, pero a mí me daba “palo” … así que me comía yo sola el “marrón”.
Con Carlos está siendo muy diferente, como le doy el pecho (por cierto cómo se agarra el tío, parece un cocodrilo),  cuando acaba, despierto a mi chico y él le cambia los pañales o le saca el aire. Así que mucho mejor. Además, por el día es él el que se ocupa de todo:  va a la compra, recoge a la otra peque de la guarde, pone lavadoras, etc para que yo pueda recuperarme sin prisas y sin nervios.

 Así que en voz alta digo ¡ya era hora de que ampliaran el permiso de paternidad! Ahora toca más tiempo para el de maternidad ¿se logrará algún día?

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