Archivo de enero, 2009

enero 27, 2009

¿Estrías? No, gracias

embarazo_crema.jpgA estas alturas del embarazo, muchas os preguntaréis por qué me da por hablar de las estrías. Creo que nunca es tarde si la dicha es buena y ahora que la piel de mi tripa está cada vez más tensionada, se merece toda clase de mimos y sobre todo ¡mucha crema hidratante y nutritiva que le aporte elasticidad y aguante para lo que le queda!

Antes de lanzaros a comprar una crema, debéis preguntar  o leer si es apta durante la gestación, ya que algunas no son del todo compatibles con este estado.

En mi primer embarazo logré que no me saliera ninguna estría ni en el pecho ni en la barriga, así que espero lograrlo de nuevo con este.

Durante el primero, usé una crema específica antiestrías al salir de la ducha y por la noche, me embadurnaba con aceite de almendras toooodo el barrigón y, entre nosotras, era de lo más pringoso. Efectivo, sí, pero muy desagradable, al menos para mí. Desde luego no me salió ni una estría, pero tuve que robarle a mi chico las camisetas más feas y viejas de su cajón de la ropa para no estropear mis pijamas más “monos”.

nivea.jpgEn esta ocasión, sigo con una crema específica durante el día y, por la noche, he sustituido el aceite por crema Nivea de la de toda la vida, la de la lata azul, para que me entendáis mejor.

De momento, mi tripa sigue libre de estrías y mi chico está mucho más contento porque ya no le “robo” sus camisetas, que aunque algunas sean muy viejas, a él, le gustan.

¿Qué cremas o “potingues” os echáis para prevenir las estrías durante estos meses?

PD: en la mesa de mi trabajo tengo un bote de body milk que me llevo al cuarto de baño para echarme un poco en la tripa cuando noto que me pica o me tira.

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enero 20, 2009

Los cursos de preparación (física y mental)

Ayer comencé los cursos de preparación (y/o mentalización) al parto. Al entrar en la clase y ver a más mujeres en mi misma situación y con esa tripotas intentando sentarse de forma cómoda en las sillas, me di cuenta de que para muchas de ellas (luego descubrí que para la mayoría)  será la primera vez que den a luz  y descubran que hasta que no tienes a tu propio hijo, no te imaginas lo que es realmente. Los momentos buenos son mucho mejores y, los malos, porque también los hay, son peores.

Siempre he afirmado que entre las mujeres que ya han sido madres existe una especie de pacto de silencio sobre cómo son los días inmediatamente posteriores al parto. Es raro encontrar a una madre que confiese abiertamente y te explique sin tapujos que lloras, que te sientes agotada, a ratos asustada, dolorida, insegura e incluso dudosa sobre si algún día serás capaz de hacerte con la nueva situación. Además, añade un cambio hormonal abrumador que hace que estés especial y exageradamente sensible…. y pese a ello, eres la mujer más feliz del mundo o por lo menos, se supone.

manita_bebe.jpgDesde aquí os quiero transmitir algo: no pasa nada si sentís que no amáis tan profundamente a ese bebé de tres días como hubieráis esperado que ibáis a hacer según os lo pusieran en el pecho, ni pasa nada porque os sintáis superadas por la situación. Os aseguro que a más de una  y más de dos, les ha pasado y les pasará. Y con un poco de cariño, paciencia y ayuda de vuestras parejas o familiares lograréis convertiros en las mejores madres del mundo que aman como jamás han querido a nadie, a ese hijo que habéis parido tal y como explica el artículo Sin flechazo.

Yo siempre he dicho que tener a mi hija es lo más maravilloso que me ha pasado en la vida, pero jamás negaré que los primeros días o incluso semanas fueron un pequeño “infierno” en el que me sentía culpable y angustiada por muchas cosas. Culpable por querer dormir más de dos horas seguidas, por intentar sacar 1 minuto para cepillarme los dientes con calma sin temer que mi bebé llorara reclamando mi pecho, por querer no sentir miedo, por soñar con volver a ser la de antes…. y recuperar el equilibrio y la calma.

No veía la luz al final del tunel y pensé que jamás saldría a la calle o iría al baño porque temía que se me abrieran los puntos de la episiotomía. Pensé que jamás se curaría el pezón terriblemente agrietado por la succión de mi pequeña, tampoco me esperaba que mi postparto fuera tan duro, tuve una mastitis y encima me salieron calenturas por toda la boca de la fiebre que me subió. 

Sin embargo, pese al cansancio, el dolor y más de una intensa llorera, miraba a mi hija y cada segundo que pasaba con ella, mi amor crecía de manera incontrolada aunque mis ojeras llegaran al suelo y mi cuerpo no diferenciara el día de la noche.

Hoy a menos de 8 semanas de volver a dar a luz a mi segundo hijo, reconozco que tengo cierto miedo, pero ahora también sé lo que me espera y por eso, me parecen tan importantes los cursos de preparación al parto y por favor ¡postparto!

Matronas y/o  ginecólogos:  no os olvidéis de lo importante que es preparar a una mujer para ese momento. Al fin y al cabo, el parto está más o menos “controlado” por especialistas como vosotros y aunque sea “nuestro”, de las mujeres, el postparto también lo vivimos y sufrimos nosotras.

Desde aquí quiero dar las gracias a Reme, la matrona con la que ayer empecé mi curso de preparación al parto y al postparto, ya que nos explicó de manera muy clara, que esos días posteriores son igual de importantes en sus clases y no quiere que a ninguna nos pille de sorpresa una grieta en el pezón, el cansancio o el dolor de la epiosiotomía, sobre todo a las primerizas.

Ser madre es la experiencia más gratificante, emocionante, maravillosa y mil cosas buenas más, por eso, no dejéis que un postparto malo y con desconocimiento empañe ni un segundo vuestra felicidad. No dejéis de ir a los cursos y preguntad todo lo que queráis saber porque saber lo que os espera, os ayudará mucho esos días.

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enero 12, 2009

Eco en 4D ¡no hubo suerte!

Y con la ilusión que a mí me hacía… Las ecografías sirven para controlar el embarazo durante los nueve meses de gestación, detectar posibles anomalías en su formación y ver si el bebé crece y evoluciona a un ritmo normal dentro de su madre. Gracias a los avances científicos y ecógrafos cada vez más modernos podemos ver con una nitidez asombrosa a nuestros bebés dentro de nuestro cuerpo.eco_4db.jpg

Normalmente los ginecólogos suelen hacer una por trimestre para evaluar tu estado y el del bebé: a las 12 semanas, a las 20 y hacia la 34.

Las conocidas ecografías en 4D se realizan entre la semana 27 y la 30, siendo la 28 y la 29 las mejores. Antes el bebé apenas tiene grasa en el cuerpo para que lo veamos “favorecido” y, más tarde, el feto es demasiado grande no habiendo espacio suficiente para que podamos verlo bien. Más que por su utilidad científica, han pasado a ser muy populares porque los padres pueden ver a su hijo con una nitidez increible y se van a su casa con un DVD con fotos y vídeos de él. Sobra decir que ningún seguro médico las cubre y por supuesto no son precisamente baratas.

Yo he hecho tres intentos en este embarazo, ni uno ni dos, si no tres. En la primera, semana 27 de gestación, mi niño estaba hecho una bola sobre sí mismo y en posición podálica (o lo que viene siendo lo mismo que estar de nalgas), era imposible ver nada. Estaba sentado sobre sus piernas y los bracitos rodeaban su cabeza. La médico me recomendó volver en un par de semanas porque su postura habría cambiado.

Siguiente intentona, semana 29. Mi querido hijo ya no estaba hecho una bola sobre sí mismo, había cambiado de postura y se había colocado con la cabeza hacia abajo. Pero ¡oh rayos! Está mirando totalmente hacia mi espalda y con la cabeza un poco agachada. Sigue sin verse nada. Tras más de media hora de intentos, paseos por la consulta y media tableta de chocolate. Lo dejamos para la semana siguiente.

Tercer y último intento, semana 30. Decepción total, Carlos no quiere dejarse ver. Está clarísimo, sigue exactamente en la misma posición y encima parece que protesta cuando la médica intenta moverlo presionando un pelín mi barriga. Me comentan si quiero intentarlo de nuevo, pero me aconsejan ahorrarme el dinero. Más tarde ya será muy grande y apenas podremos verle bien en el caso de que haya cambiado de posición.

¡Qué rabia! Tendremos que esperar a marzo para ver la carita de nuestro bebé. Y vosotras, ¿os habéis hecho una eco en 4D? ¿Tenéis pensando haceros una? ¿Cuánto os cobran? ¿Os parecen que pueden llegar a ser abusivos los precios?

Si queréis saber más sobre ecografías os recomiendo el artículo Ecografías: mirando en tu interior ¡es superinteresante!

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enero 2, 2009

Año nuevo, hijo nuevo

¡Feliz Año Nuevo! El 2009 ya ha llegado y se presenta ante mí el reto de ser madre otra vez. Me quedan unas 10 semanas de embarazo y según se acerca el momento, me doy cuenta de que hasta ahora, se me ha pasado muy rápido y no he sido muy consciente del gran cambio que va a suponer en mi vida la llegada de Carlos.

No es que no me haya preocupado ni cuidado durante estos meses, no, pero sí es verdad que entre el trabajo, mi otra hija, el día a día…. apenas he tenido tiempo para pensar en que dentro de nada volveré a tener un pequeñín totalmente dependiente de mí.

El otro día me dediqué a bajar cajas de los armarios que contenían ropa de bebé de cuando nació mi hija y claro, un gusanillo de emoción me recorrió el cuerpo. ¡Me parecía increíble que se me olvidara lo pequeña que es la ropa de un bebé! Sus pijamitas, sus bodys y no daba crédito a que en algo tan minúsuculo entrara un ser humano.

Una de las mejores cosas que tiene la llegada de un segundo hijo es que tienes prácticamente de todo y la gran inversión económica que supone el primer hijo, con el siguiente apenas se nota. Ya tienes carrito, cuco, cambiador, minicuna, bañera, toquillas, ropita, etc. Aún así, siempre hay algo que te falta, como a mí, que o los armarios se han “comido” los pijamitas de recién nacido o yo me deshice de ellos y no me acuerdo, porque no aparecen por ningún lado.

cacao1.jpgTodavía no he pensado en hacer la bolsa para ir al hospital cuando llegue el momento, pero sí he empezado a hacer una lista mental de cosas totalmente necesarias para que luego no me pille el toro.

Además de los siempre mencionados camisones abiertos por delante, 2 sujetadores de lactancia, bragas desechables, zapatillas, bata y cosas de aseo, os recomiento que en vuestra maleta también incluyais un cacao de labios, un abanico y un bote pequeño  de agua termal para refrescar el rostro.

En los hospitales y en especial en las maternidades, siempre hace mucho calor y entre lo que hablas con las visitas, los cambios hormonales y el calor que pasas, os vendrán muy bien estas tres cosas.

Y vosotras ¿qué creeis que es de gran utilidad durante los días en la clínica?

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